Las autoridades y expertos señalan que la falta de políticas públicas limita la producción de vivienda asequible en la Ciudad de México. En la capital, la mayor parte del suelo urbano se destina a alquileres de corta estancia y a la especulación inmobiliaria, creando un déficit de vivienda de largo plazo.
"El mercado inmobiliario no será filantrópico ni producirá vivienda asequible sin presión de la política pública."
La académica Rosalba González Loyde, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, explicó que el gobierno capitalino ha propuesto mecanismos de regulación, pero aún falta su implementación. Se busca controlar plataformas como Airbnb y promover la construcción de unidades de vivienda asequible, así como mejorar la movilidad y el acceso al suelo.
La gentrificación, según la especialista, implica el desplazamiento de poblaciones de menores ingresos cuando la zona se vuelve más cara por la llegada de extranjeros que alquilan a corto plazo. Este proceso se alimenta de la falta de instrumentos de gestión del suelo y de políticas públicas eficaces.
En 2025 se registraron manifestaciones contra la gentrificación en distintas partes de la ciudad, destacando la zona de Condesa, donde el aumento de precios ha alterado el estilo de vida de los habitantes locales.
El análisis subraya la necesidad de una regulación pública integral para equilibrar el mercado inmobiliario y garantizar el acceso a viviendas asequibles.